Único en su género
La Gruta de la Piscina de Vizcaya es uno de los espacios más característicos y atractivos de la finca. También es fácil pasarla por alto. La gruta está escondida entre la Cafetería y Tienda Vizcaya y el Orquidario, en el lado norte de la Casa Principal. La mitad de la piscina, un espacio interior-exterior, está enclavada bajo la primera planta de la Casa Principal, justo debajo del Salón, para ser exactos. Desde cualquier punto del exterior, los visitantes pueden mirar hacia la piscina y atisbar el interior de la gruta. En la vida real, o virtualmente, el espacio es un espectáculo digno de verse.
La gruta de la piscina funcionaba como una sala decorada con muebles antiguos, puertas de vidrieras, apliques decorativos y un suelo de mármol con atrevidos dibujos. La gruta se concibió como parte del diseño original de la Casa Principal, que se terminó en 1916, pero posteriormente se embelleció con el tremendo mural ornamental del techo que se cierne sobre la piscina. Según los archivos de Vizcaya, el mural tardó un año más en completarse y se terminó a principios de 1917.
Vizcaya es el resultado de un equipo creativo de personas con conocimientos muy diversos. Paul Chalfin fue el director artístico de Vizcaya y trabajó en estrecha colaboración con el propietario de Vizcaya, James Deering, recomendando artistas para que contribuyeran al diseño de la finca. La gruta y el mural del techo son uno de los encargos históricos más célebres de Vizcaya.
Una fantasía submarina
La gruta, un espacio envolvente y muy decorativo, pretendía que el visitante se sintiera sumergido en el agua. Este efecto se amplificó con el mural del techo que se cierne sobre la piscina, creado por el artista estadounidense Robert Winthrop Chanler.
La escena es una fantasía submarina que incluye moldes de yeso de conchas marinas, junto a peces, plantas marinas y corales. Hace cien años, las escamas de los peces brillaban debido al uso que Chanler hacía de la pintura metálica y al reflejo del agua de la piscina.
Chanler creó el mural con yeso pintado, una mala elección para el entorno marino subtropical de Vizcaya. En 1992, 2005 y 2017 las marejadas ciclónicas sumergieron el mural y la gruta. La conservación del techo de Chanler es un reto y una prioridad, ya que el mural es uno de los dos únicos en Estados Unidos que aún existen y son accesibles al público.
El hombre detrás del mural
Durante octubre de 2014, Vizcaya acogió un simposio de dos días en el que se examinó la vida del gran muralista estadounidense responsable del mural del techo de la Gruta de la Piscina.
Dado que la obra de Chanler es tan singular en su enfoque y temática como en el uso de los materiales, el programa reunió a profesionales que han estudiado a Chanler desde diversas perspectivas. El simposio fue el primero de este tipo y una contribución pionera a la comprensión de la obra de Chanler y de los enfoques de conservación únicos que su trabajo requiere.
Profundice en el hombre que se esconde tras el mural con la siguiente lista de reproducción, que recoge las distintas conferencias del simposio.
UNA VISITA VIRTUAL
¿Quiere ver de cerca la Gruta de la Piscina de Vizcaya? Eche un vistazo a la visita virtual.
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